Nuestra historia
La vida no se termina con los años

En nuestra familia pasaba lo que pasa en muchas. Todos queríamos a nuestros mayores y estábamos pendientes, pero entre semana nadie tenía tiempo. El trabajo, el estudio, el tráfico y los hijos llenaban los días. Las visitas se quedaban para el fin de semana y las llamadas eran rápidas, entre una reunión y otra.
Ellos nunca se quejaban. Pero veíamos que las citas médicas se aplazaban porque nadie podía acompañarlos, que los trámites con la EPS se acumulaban y que muchos días pasaban solos más horas de las que nos habría gustado.
Nadie tenía la culpa. No era falta de amor, era falta de tiempo.
Ahí entendimos algo que parece obvio y a veces olvidamos: la vida no se termina con los años. Nuestros mayores siguen teniendo planes, costumbres, gustos y cosas por contar. Merecen seguir viviendo con dignidad: en su casa, sin sentirse solos ni sentir que son una carga, con alguien que les pregunte cómo están, los acompañe a la cita y se encargue de lo que se complica.
Así nació Presente. Queremos que nuestros mayores, los nuestros y los tuyos, sigan viviendo su vida acompañados. Y queremos que tú, estés en Bogotá o lejos, sepas cada semana que alguien está con ellos.
Cuidamos a quien te cuidó, como cuidamos a los nuestros.
Hecho por una familia, para familias.